sábado, 31 de enero de 2026

Medicina e Historia. Corrientes historiográficas en la historia de la ciencia y la medicina. Roberto Keklikian y Gisela de Grandis

 



Medicina e Historia

 

A lo largo de la Historia de la Medicina es sorprendente comprender que tanto los conocimientos y las verdades provisionales de cada época se construyeron de modos muy diversos, particulares y concordantes con los acontecimientos sociales de cada época. La Medicina no fue entonces una ciencia que crecía aislada en búsqueda de prevenir y curar enfermedades y de brindar mayor salud, sino que progreso de igual modo que lo hace el conocimiento científico según la teoría del progreso científico en Karl Popper que se conocería en el siglo XX. Para Popper y también para los autores de esta obra es erronea la idea positivista que los conocimientos se acumulan linealmente. En la Historia de la Medicina los conocimientos aceptados en cada época evolucionaron en un modelo dinámico, crítico y fundamentalmente provisional.


Charles Sydney Burwell
, Decano de la Harvard Medical School entre 1935 y 1949, decía en su charla de bienvenida a los estudiantes:

"La mitad de lo que les vamos a enseñar puede ser falso. Desafortunadamente, no sabemos qué mitad es"

 

  

Karl Popper desarrolló su teoría del conocimiento científico desde fines de la década de 1920 y logra formularla de manera sistemática en su obra fundamental en 1934: Logik der Forschung (La lógica de la investigación científica). De ella resaltamos conceptos a tener presentes cuando reflexionamos o abordamos el estudio de la Historia de la Medicina:

·        El criterio de demarcación es la falsación (Popper plantea para distinguir ciencia de pseudociencia que una teoría será científica si prohíbe ciertos hechos posibles; si esos hechos ocurren, la teoría cae. De este modo rechaza al psicoanálisis, al marxismo dogmático e incluso a la teoría de la relatividad de Einstein, porque les critica que “pretenden explicar todo sin arriesgar nada”.

·        Las conjeturas y sus confirmaciones y refutaciones son la dinámica del progreso científico (las conjeturas son hipótesis audaces, explicaciones tentativas del mundo, que no derivan necesariamente de la observación, sino también de la creatividad, la imaginación y la capacidad teórica. Deben poder exponerse a refutaciones, pruebas rigurosas que intenten demostrar que son falsas y una teoría será científica solo si es falsable o sea poder ser refutada por la experiencia si esto ocurriera).

  • El inductivismo por sí solo no construye conocimiento fiable (ninguna cantidad de observaciones puede verificar definitivamente una teoría, pero una sola observación puede refutarla)
  • La ciencia avanza eliminando errores (cada teoría refutada abrirá paso a otra más robusta).


En 1959 esta obra alemana se traduce al inglés como The Logic of Scientific Discovery, y se vuelve internacional su influencia. En las décadas de 1960 y 1970 Popper amplía su teoría con la noción de verosimilitud y el modelo de conjeturas y refutaciones.

  



             

 

Coincidimos con Popper en que “el error no es un fracaso, sino el motor del conocimiento”. La medicina no progreso por acumulación, sino por rupturas:
de la teoría humoral a la anatomo clínica, de esta a la bacteriología, luego a la biomedicina molecular. Cada paradigma médico se volvió más falsable, más preciso y exigente en sus predicciones. La Historia de la Medicina que sobre la que aquí reflexionamos deja de ser una sucesión de “héroes” y se convirtió en un proceso crítico, donde resultan apasionantes tanto los descubrimientos como los momentos en que las teorías se pusieron a prueba y algunas fueron reemplazadas por otras mejores.



Corrientes historiográficas en la historia de la ciencia y la medicina

 

Entre las corrientes historiográficas generales podemos destacar:

1. Positivismo: Originado en el Siglo XIX nos explica el progreso de la medicina como lineal, acumulativo y universal. Toma como ejes la cronología, las biografías y las historias institucionales.

2. Historia Internalista: Pone foco en el contenido científico de la medicina: teorías, experimentos, conceptos. No presta adecuada atención al contexto social en que ocurren los hechos.

3. Historia Externalista: Esta corriente surge como reacción a la internalista explicando la historia de la medicina a partir de factores sociales, económicos, políticos e institucionales. Tiene por debilidad que la Medicina no es un producto social evolutivo, no presta adecuada atención a los científicos ni a los contenidos científicos.

 

Existen corrientes historiográficas originadas en distintos países:

4. Escuela de los Annales: Fundada en Francia en 1929 por Marc Bloch y Lucien Febvre, revolucionó la historiografía al superar el enfoque político y positivista tradicional. Propone una "historia total" e interdisciplinaria, enfocada en estructuras económicas, sociales, geográficas y mentales, integrando otras ciencias sociales y la larga duración de los periodos de tiempo y culturas analizados en profundidad, prestando menor atención a los detalles técnicos de la ciencia.

5. Escuela germano‑americana: Basada en la tradición alemana, pero desarrollada en Estados Unidos; su figura central es Henry Sigerist. Enfatiza la relación entre medicina y sociedad utilizando métodos rigurosos y una mirada crítica sobre el desarrollo médico. Considera a la medicina como un fenómeno cultural y social, no solo científico.

6. Escuela Española: Representada por Pedro Laín Entralgo, uno de los historiadores médicos más influyentes del siglo XX. Integra filosofía, antropología y medicina promoviendo a la historia de la medicina como disciplina formativa para el médico. Es de alto valor para los autores de esta obra especialmente por su enfoque que destaca el carácter humano y ético del saber médico.

 


Desde mediados del siglo XX surgen interesantes enfoques historiográficos:

7. Historia social de la medicina: Examina la medicina como una práctica social, con interés en la vida cotidiana, las instituciones de salud, y las desigualdades. Se vincula con la escuela germano-americana.

8. Historia cultural y del discurso: Pensadores como Georges Canguilhem y Michel Foucault redefinieron la manera de entender la historia de las ciencias biomédicas analizando cómo cambian los conceptos de normalidad, enfermedad y salud. Se enfocaron en los discursos, las instituciones y las prácticas de poder en medicina. Para Foucault, la historia no avanza como un proceso continuo, lineal y acumulativo, sino a través de quiebres, “cortes” o discontinuidades, en concordancia con lo que hemos explicado de Popper. En lugar de buscar continuidad, Foucault propone estudiar las “fisuras” donde el saber se reorganiza y produce nuevas formas de pensamiento. La episteme es un concepto clave en Foucault; es el marco profundo y oculto que estructura cómo una sociedad, en una época dada, piensa, clasifica y ordena la realidad, y define qué puede ser considerado verdadero. Foucault identificó tres grandes epistemes en Occidente que significaron tres modos radicalmente distintos de pensar: el Renacimiento, la Época clásica y la Modernidad.

9. Historia de paradigmas en salud: es el estudio de los modelos explicativos que, en distintas épocas, han definido cómo se entiende la salud y la enfermedad, cómo se investiga y cómo se interviene a nivel individual y colectivo (mágico‑religioso, humoral, miasmático, bacteriológico, biomédico, sociomédico, medicina basada en evidencia). Analiza, compara e interpreta cómo surgieron estos paradigmas, qué problemas resolvieron, por qué fueron reemplazados, cómo conviven paradigmas distintos en una misma sociedad, y cómo influyen las condiciones económicas, sociales, culturales y políticas.

10. Historia crítica de la medicina: Inspirada por Kuhn y Popper, es aquella que representa el mayor interés de los autores de esta obra señalado en nuestras consideraciones iniciales. Enfatiza las rupturas, la falsación y el carácter provisional del conocimiento médico. Cuestiona el mito del progreso lineal y acumulativo. Y fundamentalmente nos permite reflexionar sobre el pasado aplicando sus enseñanzas en el presente y realizando miradas prospectivas hacia el futuro que viviremos en Medicina.


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