Reflexiones sobre la Historia de la Medicina
Roberto Keklikian y Gisela de Grandis
Capítulo
1 (Segunda Parte)
Objetivos y métodos del
historiador médico. Los testimonios del pasado. Fuentes, ciencias auxiliares de
la historia, primeros historiadores de la medicina. Ética y responsabilidad en
los tiempos históricos
Objetivos y métodos del
historiador médico
Un
historiador médico tiene como desafío combinar el contexto de la historia en
general con lo ocurrido en cada época en el ámbito de la salud. Entre sus principales
objetivos podemos mencionar:
1. Correlacionar
la evolución del conocimiento en general con el de la práctica médica
en particular
2. Explicar
cómo surgieron los hospitales, los sistemas de salud, las políticas
sanitarias y las profesiones médicas, reflexionando sobre cómo estas
transformaciones influyen en la práctica actual y en su posible futuro
3. Interpretar
cómo sociedades pasadas enfrentaron enfermedades y epidemias en el contexto
de los factores sociales, económicos, culturales y políticos de cada época.
4. Integrar
la perspectiva humanística, entendiendo cómo vivían, sufrían y eran asistidos
los pacientes en los distintos momentos históricos.
5. Reflexionar
al estudiar hechos y biografías sobre las controversias, errores y aciertos
que los acompañaron, debatiendo y jerarquizando los límites éticos de la
medicina y la responsabilidad profesional.
Métodos del historiador
médico
El
historiador médico utiliza el mismo método científico de la historia general, focalizado
a las características de la medicina como ciencia y práctica social en cada época.
Destacamos
el método analítico–sintético que implica:
- Análisis heurístico (búsqueda de datos historicos)
- Hermenéutica (interpretación de lo
encontrado)
Analiza en
forma detallada de los hechos (sociales, biológicos, culturales), y elabora una
síntesis para dar una explicación histórica.
Este método utiliza herramientas complementarias:
·
Cronológica
(ordena en forma temporal)
·
Geográfica (registra
el impacto del lugar en la salud)
- Etnográfica (relaciona la medicina con
cada contexto socio cultural)
Los testimonios del
pasado. Fuentes, ciencias auxiliares de la historia, primeros historiadores de
la medicina.
Los
testimonios del pasado
Los testimonios
son las huellas de la actividad humana que permiten reconstruir hechos
anteriores. Pueden ser objetos, restos materiales, documentos, imágenes,
sonidos, construcciones, etc.
Un testimonio cuando el historiador lo analiza con ayuda de otras ciencias
auxiliares de la historia se convierte en fuente histórica. Por
ejemplo, un papiro o un instrumental médico son solo testimonios; pero al
analizarlos científicamente (ej. su contenido, estructura, técnica, material,
procedencia), se vuelven fuentes.
Fuentes
de la historia
Las fuentes
de la historia se clasifican en:
- Fuentes primarias: que son los documentos escritos, materiales
culturales (cerámicas, armas, esculturas, arte), materiales biológicos
(fósiles, restos humanos), construcciones, testimonios orales, imágenes y
registros sonoros producidos en la época estudiada.
- Fuentes secundarias: son las interpretaciones
posteriores realizadas por historiadores a partir de las fuentes
primarias que integran elementos tales como la situación sociopolítica,
las condiciones epidemiológicas, la
ccultura médica dominante y las biografías de médicos relevantes
Nos dice Laín
Entralgo: “…la biografía del médico influye en sus descubrimientos y debe
ser considerada en la interpretación…”
Ciencias
auxiliares de la historia
Son las disciplinas
que apoyan al historiador sumando métodos y conocimientos
especializados. Entre ellas podemos destacar:
Arqueología: estudia restos materiales de sociedades
pasadas.
Epigrafía: analiza inscripciones antiguas en piedra u
otros soportes.
Paleografía: estudia las antiguas formas de escritura y
soportes.
Numismática: estudia monedas y medallas.
Antropología: comprende la cultura y costumbres de
sociedades humanas.
Filosofía: permite comprender el pensamiento y la mentalidad
histórica.
RECORDEMOS: las ciencias auxiliares de la historia ayudan
a interpretar los testimonios y convertirlos en fuentes históricas.
Los primeros
historiadores de la medicina
Entre ellos
podemos mencionar a:
Cronistas
y compiladores antiguos: si bien no podemos considerarlos “historiadores” antes de la
medicina científica formal, culturas de Mesopotamia, Egipto, India y China
dejaron registros médicos como el Papiro de Ebers, textos
ayurvédicos, chinos, etc. que hoy constituyen fuentes primarias para la
historia de la medicina.
Hipócrates: Padre de la medicina fue una de las primeras figuras en
dejar textos sistemáticos sobre enfermedad, tratamiento y método clínico.
Galeno: Autor de gran cantidad de escritos que dominaron la medicina durante siglos. Describió funciones fisiológicas y recopiló los conocimientos de los médicos griegos.
Islámicos de la Edad Media: se destacan Avicena, Abulcasis, Avenzoar, Ibn Nafis, y Averroes, quienes sistematizaron y comentaron la tradición médica grecorromana.
Son fundamentales porque preservaron, ampliaron y criticaron saberes
médicos antiguos.
Ética médica,
responsabilidad y límites
La buena
práctica médica en el tiempo y los errores en el juicio retrospectivo
(hindsight bias)
La ética
médica no puede comprenderse fuera de su contexto histórico. La coevolución entre conocimientos
científicos, valores sociales y responsabilidades profesionales han determinado
estándares de racionalidad y moralidad disponibles en cada tiempo que difieren
de los actuales. La historia de los médicos debe ser juzgada en el contexto de
la época y el contexto en el que vivieron.
Lo que hoy
puede parecernos un error grave, una omisión injustificable o incluso una
conducta reprochable, fue en su tiempo una práctica aceptada, enseñada y,
muchas veces, ejercida con convicción y buena fe.
Respecto de
la responsabilidad profesional médica la obligación de medios, la exigencia de
fundamento científico, el consentimiento informado de los pacientes y la
evaluación sistemática de riesgos son claramente parte de la misma. Pero son conceptos
relativamente recientes y pretender aplicarlos de manera retroactiva resultaría
anacronismo moral y un error de valoración retrospectiva
(hindsight bias): durante siglos la medicina se ejerció con escasas
herramientas diagnósticas, sin métodos terapéuticos eficaces y con una
comprensión limitada de los mecanismos de la enfermedad. La medicina no ha avanzado
por “acumulación de certezas”, sino mediante conjeturas, refutaciones y
reemplazos conceptuales. Lo que en una época fue considerado tratamiento de
elección, en otra fue abandonado y, en algunos casos, condenado. Sin embargo, es
un grave error de valoración retrospectiva invalidar la racionalidad de quienes
actuaron en un determinado momento histórico conforme a lo que entonces se
consideraba verdadero.
Si
aceptamos que buena parte de nuestros conocimientos actuales serán revisados o
descartados en el futuro —como ya ocurrió innumerables veces—, se impone una
ética de la humildad. El médico no es el poseedor de verdades definitivas, sino
un agente que decide y actúa en un marco de incertidumbre, guiado por el mejor
conocimiento disponible en un momento dado.
La correcta
valoración retrospectiva histórica y ética no estará en el error cometido, sino
en cómo se erró en el contexto de las situaciones, conocimientos y
medios con que se contaba en cada momento histórico y recordando el principio de
“Primum non nocere”, máxima latina que significa “lo primero es no
hacer daño” que se atribuye a Hipócrates. Este principio fundamental de la
ética médica, a menudo atribuido a Hipócrates, ha estado vigente y debería haber
sido respetado durante toda la historia de la medicina.
Periodos de la historia.
Historia y prehistoria. Revoluciones técnicas y sus efectos sociales.
La historia
se divide en grandes etapas que permiten comprender la evolución humana a
través del tiempo.
Prehistoria
(no existe le escritura)
Periodo
desde la aparición de los primeros homínidos hasta la invención de la escritura
(aprox. 3300 a. C.). Se basa en tradiciones orales y evidencia arqueológica.
Se subdivide en:
- Paleolítico: cazadores-recolectores,
herramientas rudimentarias.
- Mesolítico: transición, herramientas más
elaboradas.
- Neolítico:
agricultura, ganadería, sedentarismo.
- Edad de los Metales: cobre, bronce y hierro, gran
revolución técnica.
Edad
Antigua
Inicia
la Historia con la escritura. Se desarrollan las primeras civilizaciones (Mesopotamia, Egipto,
Grecia, Roma).
Edad Media
Desde la
caída del Imperio Romano (476 d. C.) hasta la caída de Constantinopla (1453).
Son sociedades feudales con expansión del cristianismo y del Islam.
Edad
Moderna
Desde 1453
hasta la Revolución Francesa (1789). En ella ocurre el Renacimiento, la expansión
marítima, y reformas religiosas.
Edad
Contemporánea
Desde 1789
hasta la actualidad.
Revolución industrial, grandes guerras, globalización, era digital.
En ella las revoluciones tecnológicas transforman radicalmente la economía, la
política y la organización social.
Revolución
Industrial (siglos XVIII–XIX)
- Mecanización de la producción
(máquina de vapor, textiles, ferrocarril).
- Migración del campo a la
ciudad, surgimiento de trabajadores industriales urbanos.
- Aumento de la producción y del
comercio mundial.
Revoluciones
científicas y tecnológicas del siglo XX
Incluyen la
electrónica, la energía nuclear, la informática e Internet, aceleran el
crecimiento económico, generan globalización, nuevas formas de comunicación y transformaciones
laborales
Revoluciones
tecnológicas de digitalización, tecnologías de información y comunicación (TIC),
cultura de la convergencia e inteligencia artificial (IA).
Se producen
cambios en el consumo y en los hábitos sociales. Se reformulan industrian
completas y aparecen nuevas desigualdades y retos éticos. Se transforma
profundamente la sociedad en producción, comunicación, economía, política y
cultura.